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viernes, 30 de octubre de 2009
"En el camino"
El otro día platicaba con un viejo compañero, recordábamos lo divertido que era jugar al fútbol en frente de su casa, correr por la calle tierra blanca timbrando en las casas de los vecinos, comer aquellas deliciosas papas rellenas de queso y arroz, jugar en el jardin lázaro cárdenas y romper las ventanas de aquella abandonada y vieja fábrica del esfuerzo obrero. -¿Por qué has cambiado tanto desde entonces?- me preguntó lleno de nostalgia, a lo que le respondí: Man, yo sigo en el camino... y tú no. eaaaa
miércoles, 28 de octubre de 2009
Paradas
Alguna vez tomé un autobús no recuerdo bien para dónde. Siempre he sentido que toda la gente te observa cuando te dispones a abordar, es intimidante… o quizás es solo mi paranoia.
En fin, tomé algún asiento vacío, la música en los oídos y lentes obscuros para evitar el sol (o simplemente para poder mirar a mis anchas sin que nadie se dé cuenta).
Iba yo pensando lo bueno que sería verte en aquél lugar, sabía yo de antemano que ciertas veces estabas allí, mas nunca a esas horas del día.
Creo que me disponía a enviar un mensaje y por eso bajé la mirada. El camión se detuvo, alcé la cabeza y sin querer volteé a la ventanilla.
No sé yo cómo es que estabas tú allí en ese momento, ni por qué todos tus amigos de repente comenzaron a señalarme (benditos lentes enormes). Pasó mucha gente y pareció que buscabas algo entre la multitud. Entonces me viste; yo no hice más que sonreír al ver la alegría pintada en tu rostro.
Recuerdo que me temblaron las manos, no supe si bajarme o seguir en el camino. El autobús comenzó a moverse y yo esbocé un torpe adiós con la mano.
En fin, tomé algún asiento vacío, la música en los oídos y lentes obscuros para evitar el sol (o simplemente para poder mirar a mis anchas sin que nadie se dé cuenta).
Iba yo pensando lo bueno que sería verte en aquél lugar, sabía yo de antemano que ciertas veces estabas allí, mas nunca a esas horas del día.
Creo que me disponía a enviar un mensaje y por eso bajé la mirada. El camión se detuvo, alcé la cabeza y sin querer volteé a la ventanilla.
No sé yo cómo es que estabas tú allí en ese momento, ni por qué todos tus amigos de repente comenzaron a señalarme (benditos lentes enormes). Pasó mucha gente y pareció que buscabas algo entre la multitud. Entonces me viste; yo no hice más que sonreír al ver la alegría pintada en tu rostro.
Recuerdo que me temblaron las manos, no supe si bajarme o seguir en el camino. El autobús comenzó a moverse y yo esbocé un torpe adiós con la mano.
Sonreí
“Suerte que no sé manejar!”
lunes, 26 de octubre de 2009
Ayer cuando no tenía nada que hacer mis pensamientos me condujeron hacia a ti, viernes de papas y ruidos extraños, nuestro árbol, tu comportamiento de nena, tus ideas de cambiar al mundo... hoy nada de eso existe... tus intereses son ahora "harto" centrados en una especie.
Nunca imaginé conocerte ... así es la vida, ¿qué hariamos sin esos encuetros azarosos? que a momentos dan por resultado grandes situaciones, momentos, historias, amistades... recuerdos.
Y sí tienes razón "a veces soy tan de hueva" o parezco puberta enamoradilla ... no me importa ...
¡Te quiero y que bien que te encontré en el camino!
Nunca imaginé conocerte ... así es la vida, ¿qué hariamos sin esos encuetros azarosos? que a momentos dan por resultado grandes situaciones, momentos, historias, amistades... recuerdos.
Y sí tienes razón "a veces soy tan de hueva" o parezco puberta enamoradilla ... no me importa ...
¡Te quiero y que bien que te encontré en el camino!
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