Me gusta bañar toda mi comida en salsa.
Es la verdad, alguna vez, un padrecito español legionario de cristo
vino a comer a mi casa, no que importe en algo ese suceso,
pero mencionó algo que llamó mi atención: los mexicanos siempre
bañan todo en salsa. O sea, para empezar, generalizar no funciona para nadie,
hay casos tan particulares como personas en el mundo, pero a mí me quedó
muy bien el saco porque me encanta bañar toda mi comida en salsa.
Mi relación con la comida es más bien de amor-odio.
Para empezar, no como mariscos, nada que venga del mar, salvo ese atún
enlatado (de preferencia en aceite de olivo) con unos trozos de delfín,
según Marge Simpson "el atún alimenta el cerebro, seguramente, por los delfines que pescan..."
Segundo, no me gusta la comida caliente. Nunca. Me choca, sobre todo, si estoy
muriendo de hambre, sentarme y que la comida esté caliente, peor si no se puede comer.
Tengo una lengua muy sensible, lo que sea, no lo tolero, me pone de malas.
Me gusta la comida fría, sobre todo si ya reposó unas horas después de haber sido hecha,
a mi parecer, las texturas se solidifican y se condensan los sabores, para mí, la comida fría
tiene el verdadero sabor de los ingredientes. A excepción del maiz, por nada del mundo
me apetecería un tamal frío o una tortilla fría.
Los caldos me dan terrible flojera y las albóndigas no las soporto un sábado (es comida de martes).
Cuando era niña solía pensar que mi comida favorita era el queso, ahora lo creo con más fundamentos. Pero sin lugar a dudas: maiz, salsa y queso son lo mejor que existe.
Podría decir que los chilaquiles son mi comida favorita.
¿Cocinar? Seguro, de las cosas que más disfruto, con mucho gusto le cocino a quien me diga.
Uno de mis mayores secretos: veo programas de cocina TODO el tiempo en la televisión, desde
niña me encantan. Amo a Jamie Oliver (the naked chef) y respeto a Tyler Florence por ser un "purista del guacamole". Por cierto, ahora recuerdo que también le pongo mayonesa a todo, es probablemente mi aderezo favorito.
Es la verdad, alguna vez, un padrecito español legionario de cristo
vino a comer a mi casa, no que importe en algo ese suceso,
pero mencionó algo que llamó mi atención: los mexicanos siempre
bañan todo en salsa. O sea, para empezar, generalizar no funciona para nadie,
hay casos tan particulares como personas en el mundo, pero a mí me quedó
muy bien el saco porque me encanta bañar toda mi comida en salsa.
Mi relación con la comida es más bien de amor-odio.
Para empezar, no como mariscos, nada que venga del mar, salvo ese atún
enlatado (de preferencia en aceite de olivo) con unos trozos de delfín,
según Marge Simpson "el atún alimenta el cerebro, seguramente, por los delfines que pescan..."
Segundo, no me gusta la comida caliente. Nunca. Me choca, sobre todo, si estoy
muriendo de hambre, sentarme y que la comida esté caliente, peor si no se puede comer.
Tengo una lengua muy sensible, lo que sea, no lo tolero, me pone de malas.
Me gusta la comida fría, sobre todo si ya reposó unas horas después de haber sido hecha,
a mi parecer, las texturas se solidifican y se condensan los sabores, para mí, la comida fría
tiene el verdadero sabor de los ingredientes. A excepción del maiz, por nada del mundo
me apetecería un tamal frío o una tortilla fría.
Los caldos me dan terrible flojera y las albóndigas no las soporto un sábado (es comida de martes).
Cuando era niña solía pensar que mi comida favorita era el queso, ahora lo creo con más fundamentos. Pero sin lugar a dudas: maiz, salsa y queso son lo mejor que existe.
Podría decir que los chilaquiles son mi comida favorita.
¿Cocinar? Seguro, de las cosas que más disfruto, con mucho gusto le cocino a quien me diga.
Uno de mis mayores secretos: veo programas de cocina TODO el tiempo en la televisión, desde
niña me encantan. Amo a Jamie Oliver (the naked chef) y respeto a Tyler Florence por ser un "purista del guacamole". Por cierto, ahora recuerdo que también le pongo mayonesa a todo, es probablemente mi aderezo favorito.
JamesKnn.