Mostrando entradas con la etiqueta agrícola oriental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agrícola oriental. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de septiembre de 2009

Confusio es el filósofo de la confusión

Me he dado cuenta que soy un tipo muy obsesivo con algunas cosas: no puedo alivianarme en algunos temas.
Es el caso del temita amoroso.
Creo sencillamente que el amor es un rollo biológico, pero tiene implicaciones culturales demasiado complicadas.
Sí, ella está muy feliz con su seguridad en la bolsa. Yo me quedo sólo con las risas. Me empieza a perjudicar esta sociedad y quizás deba retirarme cuando todavía hay tiempo.
No soy feliz (aunque mi visión de felicidad no es la de un estado pleno de bienestar, sino de momentos) por que no tengo lo que quiero, pero cuando lo llego a tener, ya no lo quiero. Quiero cosas que veo ahí, de repente. Pero al siguiente instante ya no las quiero. Al final me quedo sin nada.
No hay nada más dulce que lo que nunca has tenido, nada más amado que lo que perdiste.

viernes, 18 de septiembre de 2009

el blog del espacio

Asco, como sinónimo de repugnancia (fisiológica) (que es el sentido literal), me lo producen rollos como el excremento, la comida descompuesta y olores desagradables.
Pero en un sentido más de conversación cotidiana, una cantidad mucho más grande de cosas me provocan desagrado. ea.
Por ejemplo, me cagan la madre los traileros que en la carretera me rebasan por la derecha, en curva y a 160 km/h...
Me cagan la madre los borrachos.
También me caga la madre la gente que se divierte haciendo daño.

domingo, 26 de julio de 2009

Se me hizo fácil

Ella era sencilla, la conocí en un "baile" que se hizo en un terreno en la colonia Agrícola Oriental. Fui a ese lugar con un conocido que de hecho me desagradaba. Era un tipo sucio, cuando íbamos a comer garnachas con doña Maru, siempre se manchaba la camisa. Además era muy vulgar cuando llegábamos a hablar sobre chicas.
En fin, él me invitó a ese baile por que la organizadora era su hermana Guadalupe. La mayoría de la gente que estaba en el baile era parte de la asociación de tiangueros del centro que comandaba Bejarano. Era gente de armas tomar.
El equipo de sonido "galaxia" tocó una cumbia tras otra. Yo no sé bailar y por ello sólo observaba. Tengo novia, pero obviamente no la llevo a esos lugares; yo voy por un rollo de "diversión sin consecuencias". No tengo que poner en claro que ella no sabe que voy a esos lugares.
En el lugar vendían cervezas y para las diez de la noche yo ya estaba ebrio. Sentado en una mesa con el logotipo de coca cola vi a aquella jovencita. Llevaba un short de mezclilla pegado que dejaba ver sus piernas morenas torneadas. Para ser sincero eso fue lo que me atrajo.
Me acerqué y, apoyado por 6 cervezas, la saqué a bailar. Seguramente hice el ridículo. Después de dos canciones la invité a que nos sentáramos y sin ninguna advertencia la besé.
De pronto surgió de la multitud un vaquero fornido que de un solo golpe me deshizo.