m001: Dejando de lado el sentido que le otorga a las vidas de las personas, en sí, el matrimonio no existe, es un modo de control del Estado.
El sensei rió, pues a pesar de que estaba de acuerdo con aquel mozalbete agitado, recordó aquellas épocas en las que, cuando joven, se asombraba con pensamientos de aquel estilo e intentaba comunicarlos a todos aquellos que conociera, como si hubiese encontrado los secretos que subyacen a toda convivencia social y, de alguno u otro modo, el secreto del propio control de impulsos (y la felicidad). Por su mente pasaron contenidos dispersos.
Lo que aquellos muchachos estaban por descubrir, pensó el sensei, era que, a pesar de lo que pensaban del matrimonio, quizá solo encubría el mito oscuro de la monogamia y que el mito de la monogamia encubría a su vez el aún más oscuro mito de que la vida tiene sentido.
El muchacho de la espada se convirtió intempestivamente en un dragón.