-Escucha Mayra... bueno, yo no te amo.
-No entiendo, hace una hora me dijiste que sí, lo escribiste veinte veces en mi perfil, las conté... y el tuyo dice que estás en una relación, cuando la gente está en una relación, se ama.
-Imagino que eso es lo que pensaba hace una hora, mientras escribía, tal vez no estaba pensando en nada. Creo que esto no tiene sentido.
-Sí tiene, yo te amo. Mis amigas saben que nos amamos, todos lo saben.
-Tú amas una imagen mental, la imagen mental que supones de la imagen mental que tus amigos y tus padres tienen sobre nuestra relación.
-¿Eh? no entiendo nada de lo que dices.
-Digo que si yo no tuviese limites y deberes, como un perfil en internet y lo que la gente supone que es normal escribir a tu pareja en dicho perfil, sería feliz. Quiero un amor sin esas barreras impuestas por la cultura. Me dejaré el cabello largo y pediré a papá que me compre una motocicleta para viajar en ella hasta Chiapas y reencontrarme conmigo.
Mostrando entradas con la etiqueta les salutations. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta les salutations. Mostrar todas las entradas
martes, 20 de octubre de 2009
martes, 14 de julio de 2009
Jugadas.
"Allá va Rogelio el patán" "Menudo sinverguenza está hecho" frases como esas escucho sin falta cuando doy mi acostumbrado paseo vespertino por el centro de la ciudad en busca de tragos y belleza femenina.
Puede decirse que soy un tipo muy exitoso con las mujeres, de cinco intentos cuatro resultan y tal cosa no encuentra justificación en mi imagen o capacidad económica, sino en mi intenso deseo de conquista. Deseo que no se parece al del adolescente necesitado e inconvenientemente obvio, sí al del viejo lobo de mar que se toma su tiempo y ejecuta movimientos con astucia y precisión alevosa.
Por supuesto el éxito ajeno nunca gusta, mucho menos cuando el exitoso parece desperdiciar lo que obtiene a placer, dejando historias incompletas y llenas de doloroso drama. He dejado, sin exagerar, a catorce jovencitas en el altar y en este momento dos más esperan su correspondiente rosa de compromiso (en este pueblo por fortuna para mí, no se usa un anillo como contrato, de otro modo mis cifras se habrían disminuido considerablemente) y claro que recibirán tal símbolo en cuanto llegue el momento idóneo.
Cada que veo rostros tristes, portados por los familiares de la novia dejada en turno, me siento el peor hombre que habita este injusto planeta, sin embargo ellos no saben que no actúo así para perjudicarles de manera personal. La naturaleza me hizo una jugada tremenda al dotarme con un... con un miembro de azul color, que si bien no me afecta en salud me impide ser un hombre verdadero, soy sólo Rogelio el patán que siempre evita los baños públicos y la intimidad con sus hembras para no sufrir mofas y rechazos.
A cambio mantengo a toda chica en el pueblo enamorada para que nunca pueda fijar sus ojos y sentimientos en otro, nunca dando nietos a sus padres ni habitantes a este pueblo, es mi revancha, la jugada que devuelvo a la naturaleza.
Puede decirse que soy un tipo muy exitoso con las mujeres, de cinco intentos cuatro resultan y tal cosa no encuentra justificación en mi imagen o capacidad económica, sino en mi intenso deseo de conquista. Deseo que no se parece al del adolescente necesitado e inconvenientemente obvio, sí al del viejo lobo de mar que se toma su tiempo y ejecuta movimientos con astucia y precisión alevosa.
Por supuesto el éxito ajeno nunca gusta, mucho menos cuando el exitoso parece desperdiciar lo que obtiene a placer, dejando historias incompletas y llenas de doloroso drama. He dejado, sin exagerar, a catorce jovencitas en el altar y en este momento dos más esperan su correspondiente rosa de compromiso (en este pueblo por fortuna para mí, no se usa un anillo como contrato, de otro modo mis cifras se habrían disminuido considerablemente) y claro que recibirán tal símbolo en cuanto llegue el momento idóneo.
Cada que veo rostros tristes, portados por los familiares de la novia dejada en turno, me siento el peor hombre que habita este injusto planeta, sin embargo ellos no saben que no actúo así para perjudicarles de manera personal. La naturaleza me hizo una jugada tremenda al dotarme con un... con un miembro de azul color, que si bien no me afecta en salud me impide ser un hombre verdadero, soy sólo Rogelio el patán que siempre evita los baños públicos y la intimidad con sus hembras para no sufrir mofas y rechazos.
A cambio mantengo a toda chica en el pueblo enamorada para que nunca pueda fijar sus ojos y sentimientos en otro, nunca dando nietos a sus padres ni habitantes a este pueblo, es mi revancha, la jugada que devuelvo a la naturaleza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)