Creo que lo mejor que puedo hacer ahora es escribir, no vagabundear (quería incluir el tema del blog así evito regaños). La cuestión que tengo en mente en realidad es, ¿cómo sabes en realidad cuál es tu vocación? Roy, por ejemplo, tuvo una crisis en cuanto a este asunto el año pasado. Pero yo estaba, y comprobado esta que tenía razón, cien por ciento segura de que la vocación de Roy es sociología. ¿Por qué no puedo estar igual de segura de que también es la mía?
¿Qué es lo que define una vocación? ¿Qué diferencia una vocación de un hobbie? Decidí estudiar sociología porque era lo que me interesaba estudiar, pero no de lo que me interesaba trabajar. Casi nada de lo que puede hacer un sociólogo me interesa demasiado. Excepto escribir. Pero para escribir sobre sociología, tener tus propias teorías, hay que tener una voluntad para analizar los temas tan en profundidad. Y son temas que me interesan, pero no sé hasta dónde haga pie en ese océano.
A lo largo de mis 22 años me han atraído cualquier cantidad de profesiones. Desde Astronomía hasta Veterinaria, pasando por Arquitectura, Filosofía y Arte...
Siempre supuse que podía elegir cualquiera como mi profesión y conservar la segunda mejor como un hobbie. Elegí sociología... Pero empiezo a pensar que mi forma de ser en realidad no es la de una socióloga. Algo que siempre me gustó y nunca dejó de gustarme es escribir, y jamás dejó de ser mi sueño, mi objetivo de vida, ser una gran escritora. Sonará muy cursi, pero creo que mi alma es más sensible y artística que analista de la realidad.
Para empezar, no creo que la sociología debiera tomarse como una ciencia. Estamos hablando de personas! No hay método correcto o incorrecto para acercarnos y tratar de entenderlos. Porque, finalmente, entender cómo funciona la sociedad es entender cómo funcionan las personas. Y el hombre es un misterio tan grande! Qué pretenciosos aquéllos que creen poder separarlo en partes, en asuntos, en temas y analizarlo y explicarlo! Y que creen que con sus métodos llegarán a conocer alguna verdad acerca del hombre y cómo actúa en sociedad.
Me apasionan estos temas, pero me gusta más dedicarme a recibir y transmitir sensaciones. Eso significa que debería cambiar de profesión? Y pasar la sociología a la categoría del hobbie? O simplemente estoy en medio de una crisis y el faltar a clases me hace pensar que ya no quiero estudiar esto?
Mostrando entradas con la etiqueta roy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta roy. Mostrar todas las entradas
jueves, 25 de marzo de 2010
sábado, 28 de noviembre de 2009
Mitos de fundación
En términos amplios, las personas somos como mariposas.
En ocasiones me parece que la única diferencia real entre nosotros y cualquier otra cosa del universo, son, bueno, lo prescindible, y aún así, fructífero de los motivos.
Por ejemplo, las mariposas tienen sencillos objetivos cuyas intenciones trascienden al individuo e incluso a su especie. En cambio, en el género humano hemos visto a través de la historia que fueron mitos ("lo falso") los fundadores de grandes imperios, por ejemplo.
Y me refiero no a imperios de civilizaciones (únicamente), sino a imperios de tradiciones culturales y científicas, entre otros.
Ejemplos de tales mitos incluyen aquellos relativos a los soles y el maíz en mesoamérica y los jovenzuelos criados por lobos en europa central. Que un dios creó al hombre, que el mundo se puede aprehender a través de la experiencia, que existen causas y efectos metafísicos.
Pero sensei, a dónde querés ir? - Dijo alguien. ea.
bueno, pues, se me ocurren varias cosas.
En palabras de Milan Kundera: "(...) en los imperios, cuando la idea sobre la que fueron fundados se olvida, perecen ellos también". Y efectivamente, como Roma, uno es susceptible de perderse.
Afortunada o desafortunadamente estamos (podemos estar) al tanto de que, bueno, originalmente no hubo una loba amamantando personas, o que un águila se posó sobre un nopal.
Después del teatro, las cortinas se cierran. Me encuentro aquí, dejando la vida pasar.
Etiquetas:
awww gusto,
lo importante es que te den ganas,
roy,
tema 28,
ya no voy a etiquetar conin,
yo no extraño a mopac (lo siento chavos),
yo sí soy pretencioso ea
martes, 24 de noviembre de 2009
Adiós a Lipovetsky
Cuando platicas con un wey que estudia Sociología (mal que se comparte principalmente con Filósofos, ambas actividades con pretensiones de "todólogos") siempre tratan de impresionarte con teorías que se escuchan complicadas. Me han tocado estas situaciones varias veces.
En la mayor parte de los casos me da hueva escuchar el rollo pseudo sociológico-filosófico (ya que estos sujetos lo sueltan en fiestas o en cotos en donde vas a relajarte, ¡y no sé con que objeto! ¡Que se lo digan en todo caso a una chica para tratar de impresionarla o yo que sé!). Sin embargo hay veces en que no puedes tolerar tanto choro y además mal fundamentado.
Pues bien, un día un tipo comenzó a hablar de la "atomización" de la vida social, es decir, de una hiper individualización. Posteriormente dijo que nos conducíamos a una disolución de los grupos.
En fin, le refuté fácilmente su idea con fundamentos básicos del conocimiento social: determinadas estructuras condicionan nuestro desarrollo, aunque te sientas aislado, perteneces al tejido social. No puedes escapar de los grupos.
El caso por excelencia son los Hikkikomori, jóvenes adultos que han decidido recluirse en sus casas y no seguir los ritmos que les imponen las estructuras sociales. No están aislados, no son únicos. Aunque no se conozcan forman un grupo, aunque no salgan, siguen siendo parte de las múltiples relaciones que constituyen un enorme tejido social.
Al final Maffesoli gana.
En la mayor parte de los casos me da hueva escuchar el rollo pseudo sociológico-filosófico (ya que estos sujetos lo sueltan en fiestas o en cotos en donde vas a relajarte, ¡y no sé con que objeto! ¡Que se lo digan en todo caso a una chica para tratar de impresionarla o yo que sé!). Sin embargo hay veces en que no puedes tolerar tanto choro y además mal fundamentado.
Pues bien, un día un tipo comenzó a hablar de la "atomización" de la vida social, es decir, de una hiper individualización. Posteriormente dijo que nos conducíamos a una disolución de los grupos.
En fin, le refuté fácilmente su idea con fundamentos básicos del conocimiento social: determinadas estructuras condicionan nuestro desarrollo, aunque te sientas aislado, perteneces al tejido social. No puedes escapar de los grupos.
El caso por excelencia son los Hikkikomori, jóvenes adultos que han decidido recluirse en sus casas y no seguir los ritmos que les imponen las estructuras sociales. No están aislados, no son únicos. Aunque no se conozcan forman un grupo, aunque no salgan, siguen siendo parte de las múltiples relaciones que constituyen un enorme tejido social.
Al final Maffesoli gana.
Etiquetas:
atomización,
Augusto,
cuemanco,
ea,
Hikkikomori,
individualización,
japón,
no etiqueten con mi nombre,
roy,
soy muy pretencioso,
tejido social,
tema 28
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Sextape.
-¿Cuánto tiempo tenemos?
-Dos horas aproximadamente, compré una cinta nueva.
Adrián hacía ajustes a la cámara de video de su papá a la vez que respondía a mi pregunta, se había quitado ya la camisa, con la ansiedad de quien no tiene una cinta nueva y dos horas más que suficientes para la hazaña que planea.
Yo me acerqué y detuve la mirada en la pequeña pantalla que revelaba el registro de la cámara; en ella pude apreciar una parcialidad de la habitación: un pálido azul en la alfombra, las paredes y la cama.
Con un movimiento de manos Adrián me indicó que fuera hacia él, sus ojos estaban puestos en mí, sin embargo daban la impresión de estar presenciando sólo mi cuerpo, como si este fuese el más opaco de los objetos, como si yo formara parte del escenario confortable, compartiendo su naturaleza. Obedecí a ciegas y posó sus manos sobre mí, estaban heladas, al igual que la habitación y la imagen en la cámara.
Corremos sobre la avenida más grande, corremos ciegos, desconociéndola.
El pasado nos acecha y sin embargo el futuro es un monstruo terrible de la incertidumbre, estrechamos nuestras manos a extraños para correr acompañados, incautos, jugamos bajo ese riesgo.
Adrián llevaba su camisa puesta, dijo que su hermano no tardaría en llegar y que debía irme. Sus palabras estaban en sintonía con el azul pálido de la habitación y los vientos de noviembre. No mencionó mi nombre, nadie menciona el nombre de la cajera del supermercado que verifica precios y entrega notas, nadie conoce el nombre de los músicos que amenizan la noche en el bar.
Quizá lo diga más tarde, mientras muestra el video a sus amigos.
Tal vez ellos no puedan resistir preguntarlo, así como mi teléfono y los procedimientos básicos para la proeza que él ya logró.
-Dos horas aproximadamente, compré una cinta nueva.
Adrián hacía ajustes a la cámara de video de su papá a la vez que respondía a mi pregunta, se había quitado ya la camisa, con la ansiedad de quien no tiene una cinta nueva y dos horas más que suficientes para la hazaña que planea.
Yo me acerqué y detuve la mirada en la pequeña pantalla que revelaba el registro de la cámara; en ella pude apreciar una parcialidad de la habitación: un pálido azul en la alfombra, las paredes y la cama.
Con un movimiento de manos Adrián me indicó que fuera hacia él, sus ojos estaban puestos en mí, sin embargo daban la impresión de estar presenciando sólo mi cuerpo, como si este fuese el más opaco de los objetos, como si yo formara parte del escenario confortable, compartiendo su naturaleza. Obedecí a ciegas y posó sus manos sobre mí, estaban heladas, al igual que la habitación y la imagen en la cámara.
Corremos sobre la avenida más grande, corremos ciegos, desconociéndola.
El pasado nos acecha y sin embargo el futuro es un monstruo terrible de la incertidumbre, estrechamos nuestras manos a extraños para correr acompañados, incautos, jugamos bajo ese riesgo.
Adrián llevaba su camisa puesta, dijo que su hermano no tardaría en llegar y que debía irme. Sus palabras estaban en sintonía con el azul pálido de la habitación y los vientos de noviembre. No mencionó mi nombre, nadie menciona el nombre de la cajera del supermercado que verifica precios y entrega notas, nadie conoce el nombre de los músicos que amenizan la noche en el bar.
Quizá lo diga más tarde, mientras muestra el video a sus amigos.
Tal vez ellos no puedan resistir preguntarlo, así como mi teléfono y los procedimientos básicos para la proeza que él ya logró.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Sobre la aventura
El aire frío me pegaba de lleno en la cara, ir de noche en la caja de una camioneta no es lo más cómodo del mundo. Mi estómago vibraba cada cinco minutos y la borrachera del día anterior -o de las horas anteriores, mejor dicho- acosaba mi cabeza.
Sin embargo no importaba mucho, los buenos ratos que había pasado compensaban todo malestar de aquel momento.
No tenía rumbo, sólo me había subido en la camioneta por que era un mejor lugar que la carretera. Siempre he preferido mantenerme en movimiento.
Enfrente de mí un sujeto sudamericano no dejaba de hablar con mi chica sobre las concepciones de la muerte que tienen en cierta zona de Ecuador, de donde él era originario. Ocasionalmente le coquetaba y la invitaba a seguir el camino con él, pensando que yo no lo podía escuchar.
A mi lado se encontraba una chica francesa que no hablaba español, supe su lugar d origen por la marca de vino que iba tomando, sólo comercializada en una pequeña región al sur de Francia.
El último personaje que compartía un espacio en la caja era un sujeto del norte de África, quizás argelino. Sabía varios idiomas, y según él, se había criado en el camino. A su padre le habían cortado las manos por robar comida, poco después la herida se le infectó y murió. Ante tal situación su madre decidió emigrar a España en donde trabajó como prostituta.
Cuando Ahmed cumplió quince años comenzó a vagar por Europa.
A pesar de que mi historia personal fue más amigable conmigo mismo, me sentía identificado con Ahmed. El concepto de intelectual surge del judío errante, incapaz de acoplarse a ningún grupo. Reflexivo de su condición comienza a pensar su realidad.
Para mí, Ahmed era un intelectual.
Ahmed me contó que había dos cosas que no le gustaba cargar en exceso: la ropa y los prejuicios. Le encantaba la aventura, me dijo que la renovación continua de situaciones impedía el vicio en las relaciones y el surgimiento siempre inevitable de los malos ratos. Me platicó que cuando estás en un lugar en el que no hay personas que conocen tu historia puedes aflojar el sentido ético, existen grandes posibilidades de ganancias rápidas y puedes ser quien quieras ser. Es la máxima expresión de la libertad.
Cuando le pregunté su destino, me dijo que era Londres, la ciudad de la eterna neblina. Entendí la magnitud de esto mucho tiempo después.
Sin embargo no importaba mucho, los buenos ratos que había pasado compensaban todo malestar de aquel momento.
No tenía rumbo, sólo me había subido en la camioneta por que era un mejor lugar que la carretera. Siempre he preferido mantenerme en movimiento.
Enfrente de mí un sujeto sudamericano no dejaba de hablar con mi chica sobre las concepciones de la muerte que tienen en cierta zona de Ecuador, de donde él era originario. Ocasionalmente le coquetaba y la invitaba a seguir el camino con él, pensando que yo no lo podía escuchar.
A mi lado se encontraba una chica francesa que no hablaba español, supe su lugar d origen por la marca de vino que iba tomando, sólo comercializada en una pequeña región al sur de Francia.
El último personaje que compartía un espacio en la caja era un sujeto del norte de África, quizás argelino. Sabía varios idiomas, y según él, se había criado en el camino. A su padre le habían cortado las manos por robar comida, poco después la herida se le infectó y murió. Ante tal situación su madre decidió emigrar a España en donde trabajó como prostituta.
Cuando Ahmed cumplió quince años comenzó a vagar por Europa.
A pesar de que mi historia personal fue más amigable conmigo mismo, me sentía identificado con Ahmed. El concepto de intelectual surge del judío errante, incapaz de acoplarse a ningún grupo. Reflexivo de su condición comienza a pensar su realidad.
Para mí, Ahmed era un intelectual.
Ahmed me contó que había dos cosas que no le gustaba cargar en exceso: la ropa y los prejuicios. Le encantaba la aventura, me dijo que la renovación continua de situaciones impedía el vicio en las relaciones y el surgimiento siempre inevitable de los malos ratos. Me platicó que cuando estás en un lugar en el que no hay personas que conocen tu historia puedes aflojar el sentido ético, existen grandes posibilidades de ganancias rápidas y puedes ser quien quieras ser. Es la máxima expresión de la libertad.
Cuando le pregunté su destino, me dijo que era Londres, la ciudad de la eterna neblina. Entendí la magnitud de esto mucho tiempo después.
Etiquetas:
ahmed,
aventura,
conin,
libertad,
motocicletas,
otoño,
roy,
Tema 27,
vacaciones,
zinacantan
domingo, 15 de noviembre de 2009
frecuencias
1 Vivo en un apartamento. Imagino a los apartamentos como cajitas apiladas.
2 El teléfono inalámbrico se comunica a través de ondas de radio con su base, que a su vez está conectada a una línea telefónica.
3 Las frecuencias de radio de los teléfonos inalámbricos son susceptibles de "cruzarse".
"no me llames más", dijo una persona cansada.
y a mí a me dio miedo.
Etiquetas:
conin,
esquemas mentales,
motocicletas,
roy,
señora,
tema 26
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Clut
Conforme vamos creciendo es más difícil socializar. Personalmente me cagan las personas lentas y payasas (o sea, no humildes).
Un profe nos dijo alguna vez que son los amigos de la prepa los más duraderos.
Fui a una prepa barata (tuve el mismo profe de Filosofía I y II, Derecho y Sociología, imagínense lo barato, je), pero conocí a unos chicuelos rifados. A pesar de que no nos vemos tan seguido, cada vez que se puede se vuelve a armar la dinámica agustín lara (ea) de siempre. En fin, después de años las cicatrices de esa banda siguen presentes y les rendiré acá un tributo (ea) con una vieja descripción que todavía puede ser vigente:
Somos un grupo de obesos hombres y mujeres de 40 años con problemas de calvicie, que beben mucha cerveza y escuchan funk. Nativos del sur de Atlanta y refugiados en la ciudad de Querétaro hemos decidido crear una alianza en contra de todo aquél que esté en contra del parque acuático "termas del rey".
Desprovistos de la más mínima educación y por ende de cualquier borona de fineza, somos incapaces de identificar el buen gusto y la belleza, somos los que van con chon garza, clientes eternos de doña maru. Todos ex estudiantes de la heroica preparatoria sur, todos ex compañeros del grupo 4, todos miembros del clut, seguimos cursos distintos en la actualidad. Desde robots hasta cocainómanos, desde manufactureros de carteras de imitación, hasta ayudantes de torteros.
Famosas son ya las legendarias pedas en la av presidentes no. 31, legendaria también es la ranger bicolor 1988. Nuestros lugares de desarrollo se mueven de norte a sur de la ciudad, de este a oeste.
Somos gente con un perfil bajo y ganas mínimas de sobresalir. Mediocres. Esperando el fin de semana para salir a tomar y tener sexo. Eso nos motiva.
Si habláramos de amigos del clut tendríamos que mencionar indudablemente a pelusa, the gato’s club, y el vagabundo del oxxo de pasteur. Si habláramos de gustos tendríamos que mencionar la clásica caguama de indio, los típicos hut nuts y la mayonesa chedraui.
Parte sin duda de las clases medieras y sobajadas, víctimas del consumismo y los placeres inmediatos, miembros de la generación “y” tan insensible, somos el futuro de un mundo sin futuro, parte de un sistema injusto que nosotros no pretendemos criticar, mucho menos cambiar, en el cual sólo queremos vivir.
Caminamos bajo la bandera de la arbitrariedad y lo absurdo, nos movemos por las sendas de la indiferencia y cotidianeidad. Somos hijos de lo superfluo y carecemos de cualquier motivación en la vida. En resumen, somos personas sin sentido.
Un profe nos dijo alguna vez que son los amigos de la prepa los más duraderos.
Fui a una prepa barata (tuve el mismo profe de Filosofía I y II, Derecho y Sociología, imagínense lo barato, je), pero conocí a unos chicuelos rifados. A pesar de que no nos vemos tan seguido, cada vez que se puede se vuelve a armar la dinámica agustín lara (ea) de siempre. En fin, después de años las cicatrices de esa banda siguen presentes y les rendiré acá un tributo (ea) con una vieja descripción que todavía puede ser vigente:
Somos un grupo de obesos hombres y mujeres de 40 años con problemas de calvicie, que beben mucha cerveza y escuchan funk. Nativos del sur de Atlanta y refugiados en la ciudad de Querétaro hemos decidido crear una alianza en contra de todo aquél que esté en contra del parque acuático "termas del rey".
Desprovistos de la más mínima educación y por ende de cualquier borona de fineza, somos incapaces de identificar el buen gusto y la belleza, somos los que van con chon garza, clientes eternos de doña maru. Todos ex estudiantes de la heroica preparatoria sur, todos ex compañeros del grupo 4, todos miembros del clut, seguimos cursos distintos en la actualidad. Desde robots hasta cocainómanos, desde manufactureros de carteras de imitación, hasta ayudantes de torteros.
Famosas son ya las legendarias pedas en la av presidentes no. 31, legendaria también es la ranger bicolor 1988. Nuestros lugares de desarrollo se mueven de norte a sur de la ciudad, de este a oeste.
Somos gente con un perfil bajo y ganas mínimas de sobresalir. Mediocres. Esperando el fin de semana para salir a tomar y tener sexo. Eso nos motiva.
Si habláramos de amigos del clut tendríamos que mencionar indudablemente a pelusa, the gato’s club, y el vagabundo del oxxo de pasteur. Si habláramos de gustos tendríamos que mencionar la clásica caguama de indio, los típicos hut nuts y la mayonesa chedraui.
Parte sin duda de las clases medieras y sobajadas, víctimas del consumismo y los placeres inmediatos, miembros de la generación “y” tan insensible, somos el futuro de un mundo sin futuro, parte de un sistema injusto que nosotros no pretendemos criticar, mucho menos cambiar, en el cual sólo queremos vivir.
Caminamos bajo la bandera de la arbitrariedad y lo absurdo, nos movemos por las sendas de la indiferencia y cotidianeidad. Somos hijos de lo superfluo y carecemos de cualquier motivación en la vida. En resumen, somos personas sin sentido.
martes, 20 de octubre de 2009
Spiderman es un perdedor, Batman no
No me puedo imaginar fuera de los límites de la cultura (y de hecho, no existe tal afuera), pero, si suponemos que vivimos en la matrix y yo soy neo quizás utilizaría mis habilidades para ligarme a muchas chicas (ea), aunque sería un pedo regresar a la nave con morfeo y esa banda y dar explicaciones. La neta, yo no sería como spiderman o flash que ayudan a la humanidad (ea), más bien echaría mano de mis poderes para conseguir cosas en una actitud bastante egoísta. También mantendría un perfil bajo y no mostraría mis habilidades en público para evitar que de pronto el ejército de Estados Unidos me atacara (eaa) o que la gente me tuviera miedo.
domingo, 11 de octubre de 2009
Autobuses foráneos
Encuentro varias cosas para clavarse en este mundo. Dos de ellas son los viajes y las chicas.
Hay una situación que he vivido y combina ambas cosas.
¿Han estado en esos lugares que son punto de partida de viajeros en donde se reúnen momentáneamente muchas personas y han visto a alguna chica que los ha hechizado y luego ha desaparecido? No importa en realidad por que a mí sí me ha pasado y con eso es suficiente.
Esas chicas se presentan como revelaciones súbitas, pero no son simplemente chicas lindas que se ven a diario, sino descubrimientos especiales que entran en nuestra cabeza con fuerza.
Y un minuto después, ella se marcha y uno se queda con una indefinible angustia. Cuando parte deja el sentimiento de que se lleva algo que nos pertenece y que no volveremos a ver jamás.
Hay una situación que he vivido y combina ambas cosas.
¿Han estado en esos lugares que son punto de partida de viajeros en donde se reúnen momentáneamente muchas personas y han visto a alguna chica que los ha hechizado y luego ha desaparecido? No importa en realidad por que a mí sí me ha pasado y con eso es suficiente.
Esas chicas se presentan como revelaciones súbitas, pero no son simplemente chicas lindas que se ven a diario, sino descubrimientos especiales que entran en nuestra cabeza con fuerza.
Y un minuto después, ella se marcha y uno se queda con una indefinible angustia. Cuando parte deja el sentimiento de que se lleva algo que nos pertenece y que no volveremos a ver jamás.
martes, 29 de septiembre de 2009
Nuevas jugadas
Las mujeres me miran con envidia cuando paso tomada de la mano de Rogelio. Para mí él nunca ha sido importante y no me provoca ninguna sensación más allá de las que he sentido con otros hombres.
Nos conocimos en un bar del centro una noche en la que yo tenía ganas de tener sexo sin compromiso. Rogelio era un tipo con colmillo, sabía qué decir y cuando hacerlo. Me gustó seguir todos los rituales extraños que hacen los hombres para tener sexo, pero sabía que el tal Rogelio amaba ilusionar y luego abandonar.
No sé si fueron mis brillantes respuestas a sus capciosas preguntas o mi poderoso escote, pero cuando lo invité a mi departamento aceptó muy gustoso. Rogelio me parecía un hombre especial, pero desde que conocí su enorme secreto azul no dudo acerca de su peculiaridad. Naturalmente ante tal confesión tácita él se mostró inseguro y esperaba mi reacción. A mí no me importó su secreto, lo único que quería era olvidarme de Antonio, mi ex novio.
Una vez que estuvimos juntos me di cuenta de quien era realmente Rogelio: un inseguro pusilánime.
Desde aquel evento Rogelio me adora y ha dejado de tener romances con otras mujeres, pero yo continúo teniendo encuentros con Antonio. No significa nada para mí.
Nos conocimos en un bar del centro una noche en la que yo tenía ganas de tener sexo sin compromiso. Rogelio era un tipo con colmillo, sabía qué decir y cuando hacerlo. Me gustó seguir todos los rituales extraños que hacen los hombres para tener sexo, pero sabía que el tal Rogelio amaba ilusionar y luego abandonar.
No sé si fueron mis brillantes respuestas a sus capciosas preguntas o mi poderoso escote, pero cuando lo invité a mi departamento aceptó muy gustoso. Rogelio me parecía un hombre especial, pero desde que conocí su enorme secreto azul no dudo acerca de su peculiaridad. Naturalmente ante tal confesión tácita él se mostró inseguro y esperaba mi reacción. A mí no me importó su secreto, lo único que quería era olvidarme de Antonio, mi ex novio.
Una vez que estuvimos juntos me di cuenta de quien era realmente Rogelio: un inseguro pusilánime.
Desde aquel evento Rogelio me adora y ha dejado de tener romances con otras mujeres, pero yo continúo teniendo encuentros con Antonio. No significa nada para mí.
martes, 22 de septiembre de 2009
Confusio es el filósofo de la confusión
Me he dado cuenta que soy un tipo muy obsesivo con algunas cosas: no puedo alivianarme en algunos temas.
Es el caso del temita amoroso.
Creo sencillamente que el amor es un rollo biológico, pero tiene implicaciones culturales demasiado complicadas.
Sí, ella está muy feliz con su seguridad en la bolsa. Yo me quedo sólo con las risas. Me empieza a perjudicar esta sociedad y quizás deba retirarme cuando todavía hay tiempo.
No soy feliz (aunque mi visión de felicidad no es la de un estado pleno de bienestar, sino de momentos) por que no tengo lo que quiero, pero cuando lo llego a tener, ya no lo quiero. Quiero cosas que veo ahí, de repente. Pero al siguiente instante ya no las quiero. Al final me quedo sin nada.
No hay nada más dulce que lo que nunca has tenido, nada más amado que lo que perdiste.
Es el caso del temita amoroso.
Creo sencillamente que el amor es un rollo biológico, pero tiene implicaciones culturales demasiado complicadas.
Sí, ella está muy feliz con su seguridad en la bolsa. Yo me quedo sólo con las risas. Me empieza a perjudicar esta sociedad y quizás deba retirarme cuando todavía hay tiempo.
No soy feliz (aunque mi visión de felicidad no es la de un estado pleno de bienestar, sino de momentos) por que no tengo lo que quiero, pero cuando lo llego a tener, ya no lo quiero. Quiero cosas que veo ahí, de repente. Pero al siguiente instante ya no las quiero. Al final me quedo sin nada.
No hay nada más dulce que lo que nunca has tenido, nada más amado que lo que perdiste.
martes, 15 de septiembre de 2009
Los baños de la facultad
Mi padre me ha repetido continuamente desde hace unos cinco años que la vida no es fácil. Tuvo una juventud más difícil que la mia, sin embargo él fue parte de aquellas generaciones herederas de los beneficios de la revolución y del Estado obeso protector. No vivió la competencia destructiva que yo vivo y seguiré viviendo.
Yo (y todos mis contemporáneos), por el contrario, nos movemos en la incertidumbre de un mundo que se desvanece de un instante a otro. La pesada certeza se retira esperando otros momentos y nosotros nos quedamos ligeros y nostálgicos.
Entre los relatos que mi padre me cuenta están unos desagradables; cosas que no le gustaba hacer pero que era su deber (y no sólo ético, sino de supervivencia). La responsabilidad es un fantasma que empieza a hacerse presente en mi vida y por primera vez considero aquellos relatos.
Me asusta la responsabilidad, pero algo que dijo un profe hace poco me llegó (ea): "estamos sometidos porque queremos estarlo". Sin adentrarnos en rollos de control educativo y de sistema, me parece que hasta cierto punto tiene razón.
Cuando vi el tema pensé en hablar de lo asqueroso que es entrar a los baños de la facultad, pero me devié un poco, que más da.
Yo (y todos mis contemporáneos), por el contrario, nos movemos en la incertidumbre de un mundo que se desvanece de un instante a otro. La pesada certeza se retira esperando otros momentos y nosotros nos quedamos ligeros y nostálgicos.
Entre los relatos que mi padre me cuenta están unos desagradables; cosas que no le gustaba hacer pero que era su deber (y no sólo ético, sino de supervivencia). La responsabilidad es un fantasma que empieza a hacerse presente en mi vida y por primera vez considero aquellos relatos.
Me asusta la responsabilidad, pero algo que dijo un profe hace poco me llegó (ea): "estamos sometidos porque queremos estarlo". Sin adentrarnos en rollos de control educativo y de sistema, me parece que hasta cierto punto tiene razón.
Cuando vi el tema pensé en hablar de lo asqueroso que es entrar a los baños de la facultad, pero me devié un poco, que más da.
Etiquetas:
a veces me da asco,
baños,
certeza,
control,
decisiones,
desviación,
facultad,
incertidumbre,
luis gómez,
miedo,
relatos,
responsabilidad,
roy,
TEMA 18
lunes, 7 de septiembre de 2009
No sé si estaban otros [y no me importa]
Esa vez no tenía ganas de ir. Era lejos y además tenía hueva. Finalmente fui sin demasiadas expectativas.
Al llegar al lugar compramos vodkas y jugos y pusieron música del iPod de un wey. La mayoría de la gente me daba flojera y por ello yo permanecía callado en la orilla de un sofá. Ocasionalmente alguien se me acercaba a preguntarme eso que tanto me molesta: "¿Por qué tan callado?", contestaba cualquier cosa y continuaba en silencio.
De pronto la gente comenzó a bailar y me dieron ganas de irme del lugar. Fue hasta que vi a esa muchachita que mi actitud cambió.
Con varios tragos encima me sentía capaz de cualquier cosa y me acerqué. Ella no tenía gracia pero me gustaban sus labios. Platicamos no recuerdo de qué y después la besé. Me separé para ver su reacción y me di cuenta que no le había disgustado mi acción.
Continuamos en lo nuestro mientras los demás no sé qué hacían. No sé si había otros.
Moraleja: Me dan hueva los cotorreos en donde no hay chicas lindas.
Al llegar al lugar compramos vodkas y jugos y pusieron música del iPod de un wey. La mayoría de la gente me daba flojera y por ello yo permanecía callado en la orilla de un sofá. Ocasionalmente alguien se me acercaba a preguntarme eso que tanto me molesta: "¿Por qué tan callado?", contestaba cualquier cosa y continuaba en silencio.
De pronto la gente comenzó a bailar y me dieron ganas de irme del lugar. Fue hasta que vi a esa muchachita que mi actitud cambió.
Con varios tragos encima me sentía capaz de cualquier cosa y me acerqué. Ella no tenía gracia pero me gustaban sus labios. Platicamos no recuerdo de qué y después la besé. Me separé para ver su reacción y me di cuenta que no le había disgustado mi acción.
Continuamos en lo nuestro mientras los demás no sé qué hacían. No sé si había otros.
Moraleja: Me dan hueva los cotorreos en donde no hay chicas lindas.
Etiquetas:
"ganas",
apatía,
extraño a Mopac,
fiestas que se ponen buenas,
historias sin importancia,
hueva,
Javi,
marina no escribe,
quien es Mopac,
recuerdos,
roy,
tema 17,
Zacatepec,
zackgnomoesdebrazil
martes, 1 de septiembre de 2009
Alfil
Nací un 30 de Diciembre de 1988 y mi signo es Capricornio. Debo señalar que los Capricornio no creemos en la astrología. Nací en la mañana, no quise desvelar a nadie.
Fui un bebé dormilón que cesaba su llanto a cambio de un chupón cubierto de miel, luego, un niño tímido que jugaba mucho y no le gustaba prestar sus muñequitos. En la primaria fui el consentido de la profesora, y en la secundaria un sujeto con un perfil extremadamente bajo.
En la prepa me volví algo más sociable y viví algunas cosas chidas. Ahora puedo decir que tras 3 años de ser universitario aun no sé para que nací.
Podría decir para que no nací: para ser un peón más en este gran juego de ajedrez.
Fui un bebé dormilón que cesaba su llanto a cambio de un chupón cubierto de miel, luego, un niño tímido que jugaba mucho y no le gustaba prestar sus muñequitos. En la primaria fui el consentido de la profesora, y en la secundaria un sujeto con un perfil extremadamente bajo.
En la prepa me volví algo más sociable y viví algunas cosas chidas. Ahora puedo decir que tras 3 años de ser universitario aun no sé para que nací.
Podría decir para que no nací: para ser un peón más en este gran juego de ajedrez.
Etiquetas:
alfiles,
astrología,
chupón,
consentido,
nacido para,
roy,
Tema 16
miércoles, 26 de agosto de 2009
Ayúdame Hitch
En el comienzo de las organizaciones sociales, las personas vivían en tribus y sólo producían lo necesario para sí mismas. Había en las tribus más avanzadas una primitiva división del trabajo, pero finalmente todo era para la comunidad. Con el paso del tiempo algunas personas lograron acumular más que otras y aprovecharon esta situación: sus excedentes eran comercializados con otras tribus. Después de cientos de años la humanidad se dividió en dos tipos de personas: los dueños de los medios de producción y los dueños de la fuerza de trabajo, los cuales se necesitan los unos a los otros (aunque los primeros siempre han explotado a los segundos).
En las sociedades democráticas avanzadas de hoy existimos privados poseedores de mercancías (libres de las ataduras comunales del pasado que no nos permitían el intercambio e iguales en relación a nuestra voluntad de intercambiar) que acudimos al mercado a intercambiar productos y/o servicios que necesitamos por productos y/o servicios que poseemos. Acudimos entonces al mercado a satisfacer necesidades.
Vamos al mercado a conseguir iPods, mangos, mayonesa y parejas. El moderno hombre ha subjetivizado la lógica del capital y piensa en razón de la ganancia; en relación a lo que doy y lo que obtengo. La auténtica ausencia de interés es rara en las personas (por eso creo que Jebús tenía algún trastorno, además eso de decir que eres hijo de Dios...).
Para mí, el amor debe tener una serie de características, y una de las más fundamentales es la naturalidad que implica la ausencia control. La planificación a priori en una relación coarta esta cualidad. Según yo, debemos dejarnos fluir por las infinitas configuraciones de la posibilidad.
Digo con cierta seguridad que casi nadie ama a nadie realmente (al menos como yo lo entiendo), o que la idea de amor se modificará (o ya se modificó) en unos años. La mayoría de las relaciones posmodernas están con sus parejas sin compromterse del todo, esperando la llegada de otra persona que proporcione una mayor satisfacción que la actual.
En las sociedades democráticas avanzadas de hoy existimos privados poseedores de mercancías (libres de las ataduras comunales del pasado que no nos permitían el intercambio e iguales en relación a nuestra voluntad de intercambiar) que acudimos al mercado a intercambiar productos y/o servicios que necesitamos por productos y/o servicios que poseemos. Acudimos entonces al mercado a satisfacer necesidades.
Vamos al mercado a conseguir iPods, mangos, mayonesa y parejas. El moderno hombre ha subjetivizado la lógica del capital y piensa en razón de la ganancia; en relación a lo que doy y lo que obtengo. La auténtica ausencia de interés es rara en las personas (por eso creo que Jebús tenía algún trastorno, además eso de decir que eres hijo de Dios...).
Para mí, el amor debe tener una serie de características, y una de las más fundamentales es la naturalidad que implica la ausencia control. La planificación a priori en una relación coarta esta cualidad. Según yo, debemos dejarnos fluir por las infinitas configuraciones de la posibilidad.
Digo con cierta seguridad que casi nadie ama a nadie realmente (al menos como yo lo entiendo), o que la idea de amor se modificará (o ya se modificó) en unos años. La mayoría de las relaciones posmodernas están con sus parejas sin compromterse del todo, esperando la llegada de otra persona que proporcione una mayor satisfacción que la actual.
lunes, 17 de agosto de 2009
Días como este
Son las 7 de la mañana y mi celular me despierta. Despierto atolondrado y con movimientos torpes cojo ropa y me meto a bañar. Salgo y sin que mi pelo se haya terminado de secar como alguna fruta de la cocina. Desafortunadamente ayer mi tía (adicta a la fruta) se terminó la última manzana. Entonces tomo un atún y lo como de la lata. Lavo rápidamente mis dientes y me miro al espejo acomodando la maraña de pelos que tengo en la cabeza.
Salgo y pago 4.50 al conductor de una pecera que se dirige a Indios Verdes. El camino hacia esa estación siempre me recuerda la terrible desigualdad de mi país. Llegando al lugar siempre espero que sea un día especial y que por única vez no haya tanta gente. Naturalmente eso nunca pasa, siempre camino junto a enormes multitudes.
Entro al metro y, como de costumbre, me voy parado. Una a una las estaciones van pasando. Llega la estación de Hidalgo y por suerte el sujeto que presionaba mis costillas se baja y me deja respirar.
De pronto veo "los bigotes" y sé que llegué a mi casa: la universidad. Camino rápidamente atravesando la tienda UNAM y llego a la poderosa facultad de polacas. En los pasillos del edificio B encuentro a bastantes conocidos que me saludan efusivamente. Entro a la clase que ya lleva 10 minutos de haber empezado; logro alcanzar un lugar en la parte de atrás.
De pronto me llega un papelito que dice: "me aburro". Ahí está la chica sudaca. Salgo junto con un grupo de compañeros y desayunamos unos energéticos tacos de canasta o una empanada.
Para la una de la tarde estoy libre, si no considero la fila de una hora que tengo que hacer para sacar unas copias. Luego de la espera me dirijo a la bibliteca a leer un poco.
Cuando empieza a oscurecer vuelvo a realizar la travesía hacía mi hogar. Al llegar a casa en la noche encuentro a mi tía revisando algunas cartas con sus grandes lentes. Me saluda cariñosamente y me retiro a mi cuarto a realizar algunos controles y checar alguna información. Luego me duermo y espero con ansia el sábado.
Salgo y pago 4.50 al conductor de una pecera que se dirige a Indios Verdes. El camino hacia esa estación siempre me recuerda la terrible desigualdad de mi país. Llegando al lugar siempre espero que sea un día especial y que por única vez no haya tanta gente. Naturalmente eso nunca pasa, siempre camino junto a enormes multitudes.
Entro al metro y, como de costumbre, me voy parado. Una a una las estaciones van pasando. Llega la estación de Hidalgo y por suerte el sujeto que presionaba mis costillas se baja y me deja respirar.
De pronto veo "los bigotes" y sé que llegué a mi casa: la universidad. Camino rápidamente atravesando la tienda UNAM y llego a la poderosa facultad de polacas. En los pasillos del edificio B encuentro a bastantes conocidos que me saludan efusivamente. Entro a la clase que ya lleva 10 minutos de haber empezado; logro alcanzar un lugar en la parte de atrás.
De pronto me llega un papelito que dice: "me aburro". Ahí está la chica sudaca. Salgo junto con un grupo de compañeros y desayunamos unos energéticos tacos de canasta o una empanada.
Para la una de la tarde estoy libre, si no considero la fila de una hora que tengo que hacer para sacar unas copias. Luego de la espera me dirijo a la bibliteca a leer un poco.
Cuando empieza a oscurecer vuelvo a realizar la travesía hacía mi hogar. Al llegar a casa en la noche encuentro a mi tía revisando algunas cartas con sus grandes lentes. Me saluda cariñosamente y me retiro a mi cuarto a realizar algunos controles y checar alguna información. Luego me duermo y espero con ansia el sábado.
miércoles, 12 de agosto de 2009
El mundo al revés
Según yo los medios de información deberían precisamente informar, no desinformar. Según yo la justicia debería defender a los inocentes, no a aquellos que tienen el capital para comprar a los jueces. Según yo las crisis no deberían de darse por abundancia de productos, sino por escasez de los mismos. Según yo debería de haber mayor presupuesto a la educación que a lo militar.
¿Estoy bien?
¿Estoy bien?
martes, 4 de agosto de 2009
Plataformas
Esta entrada me ha causado mucha dificultad; definir lo que realmente quiero es algo muy difícil. Enumerar en los primeros lugares de lo que quiero a ideas es más “seguro” que a personas. Una idea es menos variable que una personita, por el contrario estas últimas somos un manojo de impulsos incapaces de ser encapsulados (y eso es lo que nos hace tan especiales, esa ausencia de control y de razón). Por lo tanto elegir ideas me permite ser más coherente [es decir, podría citar acá un grupo de personas que quizás en un determinado tiempo y espacio son –o fueron- significativas, pero es muy posible que esa significación no dure para siempre (sin embargo, hay personas que considero muy valiosas y que podría mencionarlas sin problema)].
Definir –lo único- que “verdaderamente” quiero en este mundo es una tarea que no puedo realizar. Primero: no hay algo que quiera únicamente. Segundo: tengo dudas serias –epistemológicas- respecto al concepto de verdad (prefiero el de validez).
Lo que les puedo ofrecer acá es una breve indicación sobre aquello en lo que me baso (el lugar en donde me paro para ver el mundo). Ya lo he señalado anteriormente, son básicamente dos cosas: libertad y amor.
Es quizás el concepto de libertad el más usado, el más famoso y el más tergiversado desde aquél lejano 1789, cuando el periodo moderno burgués inició. El segundo es posiblemente el de amor. Expondré brevemente lo que representan ambos conceptos para mí (los conceptos no son acabados y, de hecho, me dejan bastante insatisfecho).
La libertad es una palabra muy pesada y no me gusta pensarla en relación a algunas interpretaciones (como la del neoliberalismo económico disocial y destructivo). Tampoco pretendo interpretarla como una capacidad de actuar sin límites (idea utópica de algunos estudiantes de sociología como Amanda, ea).
La libertad (junto con la igualdad) es el pilar más importante de la modernidad. Todos reprobamos el autoritarismo (aunque interesantes tesis hablan de que las corrientes históricas no nos conducen a la libertad, sino al bienestar, el cual puede ser alcanzado de distintas formas, una de ellas podría ser una dictadura, por ejemplo).
La libertad ha sido el pretexto perfecto de los modernos para llevar al extremo la voluntad individual. Todo aquello que fue firme ahora es líquido. Existe, para mí, un tipo de libertad utilitaria, que sólo justifica las tretas inhumanas de los grandes capitales (esta libertad viene acompañada de un tipo de razón, también utilitaria). Existe otra, real y humana, apegada a la convivencia social.
Me parece adecuado que se hayan roto los dogmas que justificaban el patriarcalismo del hombre caucásico (superioridad de género, racial, religiosa, etc.), pero no me parece adecuado que la libertad entre para despojarnos de todo (vaciarnos) y nos “dé” posibilidades ilimitadas. Cuando no poseemos nada (no hablo de cosas materiales), nada somos.
Entonces la libertad de la que hablo podría definirse como la autodeterminación individual y de los pueblos tomando en cuenta un principio esencial: el respeto a la dignidad humana (que no es más que el amor a uno mismo y al prójimo). La libertad a la que me refiero nunca puede ser la humillación o la negación de nuestra calidad de especie digna. La vida no es sólo supervivencia (como se nos enseña a creer), para vivir una vida deben existir ciertas condiciones, es decir, vivir una vida de refugiado, entre bombas y explosiones o con hambre no es vida.
La libertad es para mí también un modo de actuar ante los demás. Pienso que la vida no tiene sentido ni propósito, pero me gusta pensar en los “milagros” del azar (véase no estábamos para el romance, ea) y en todo lo que tiene que pasar para conocer a alguien. Entonces, basado en lo anterior, me parece que “dejar que sucedan las cosas” trae consigo los momentos más chidos que puedes vivir. El dejar que sucedan las cosas (naturalidad) implica no interferir, forzar o controlar (premeditadamente o no) una situación.
Me parece, finalmente, que la cualidad que mejor define al hombre es la de ser libre.
El amor me parece más complicado que la libertad, puede ser tratado desde la razón, pero sólo se comprende si lo sientes. Ahora, ¿cómo sabes que sentiste amor? ¿De dónde obtienes los parámetros? Bueno, podría “biologizar” el tema y “objetivizarlo”, pero no es el propósito escribir una pseudo tesis con pretensiones de llegar a ser lo “verdadero”. Además el tema es muy vasto y no es mi intención sintetizarlo en una guía de uso fácil.
Bueno, coincido con el concepto que Fromm se maneja: “el hombre nace solo y tiene por naturaleza un sentimiento de “separatidad”. Las personas siempre quieren superar este sentimiento y lo han logrado a través de la historia de distintas formas (ritos, drogas, etc.). La única forma de lograrlo es amando completamente a alguien, es la forma más efectiva de sentir la plenitud y aumentar los momentos de felicidad”.
“Existen varios tipos de amor: de padres a hijos (el más puro), de pareja, a la humanidad y a sí mismo. Cualquier tipo de amor posee cuatro características esenciales: cuidado, cariño, confianza y respeto. Sin alguna de estas lo que se da no es amor”.
Por otro lado coincido con el concepto que Giddens denomina “Relaciones Puras”, para designar el tipo de vínculos que se dan en las democracias avanzadas: "la relación pura tiende a ser la forma predominante de unión humana, que se establece por lo que cada persona puede obtener (Nota mía. Yo interpreto "lo que cada persona pueda obtener" como momentos, no como posesiones materiales) y es continuada sólo mientras ambas partes piensen que produce satisfacción suficiente para que cada individuo permanezca en ella".
Me parece, para concluir, que el amar completa y desinteresadamente es la puerta más directa hacia la plenitud.
Definir –lo único- que “verdaderamente” quiero en este mundo es una tarea que no puedo realizar. Primero: no hay algo que quiera únicamente. Segundo: tengo dudas serias –epistemológicas- respecto al concepto de verdad (prefiero el de validez).
Lo que les puedo ofrecer acá es una breve indicación sobre aquello en lo que me baso (el lugar en donde me paro para ver el mundo). Ya lo he señalado anteriormente, son básicamente dos cosas: libertad y amor.
Es quizás el concepto de libertad el más usado, el más famoso y el más tergiversado desde aquél lejano 1789, cuando el periodo moderno burgués inició. El segundo es posiblemente el de amor. Expondré brevemente lo que representan ambos conceptos para mí (los conceptos no son acabados y, de hecho, me dejan bastante insatisfecho).
La libertad es una palabra muy pesada y no me gusta pensarla en relación a algunas interpretaciones (como la del neoliberalismo económico disocial y destructivo). Tampoco pretendo interpretarla como una capacidad de actuar sin límites (idea utópica de algunos estudiantes de sociología como Amanda, ea).
La libertad (junto con la igualdad) es el pilar más importante de la modernidad. Todos reprobamos el autoritarismo (aunque interesantes tesis hablan de que las corrientes históricas no nos conducen a la libertad, sino al bienestar, el cual puede ser alcanzado de distintas formas, una de ellas podría ser una dictadura, por ejemplo).
La libertad ha sido el pretexto perfecto de los modernos para llevar al extremo la voluntad individual. Todo aquello que fue firme ahora es líquido. Existe, para mí, un tipo de libertad utilitaria, que sólo justifica las tretas inhumanas de los grandes capitales (esta libertad viene acompañada de un tipo de razón, también utilitaria). Existe otra, real y humana, apegada a la convivencia social.
Me parece adecuado que se hayan roto los dogmas que justificaban el patriarcalismo del hombre caucásico (superioridad de género, racial, religiosa, etc.), pero no me parece adecuado que la libertad entre para despojarnos de todo (vaciarnos) y nos “dé” posibilidades ilimitadas. Cuando no poseemos nada (no hablo de cosas materiales), nada somos.
Entonces la libertad de la que hablo podría definirse como la autodeterminación individual y de los pueblos tomando en cuenta un principio esencial: el respeto a la dignidad humana (que no es más que el amor a uno mismo y al prójimo). La libertad a la que me refiero nunca puede ser la humillación o la negación de nuestra calidad de especie digna. La vida no es sólo supervivencia (como se nos enseña a creer), para vivir una vida deben existir ciertas condiciones, es decir, vivir una vida de refugiado, entre bombas y explosiones o con hambre no es vida.
La libertad es para mí también un modo de actuar ante los demás. Pienso que la vida no tiene sentido ni propósito, pero me gusta pensar en los “milagros” del azar (véase no estábamos para el romance, ea) y en todo lo que tiene que pasar para conocer a alguien. Entonces, basado en lo anterior, me parece que “dejar que sucedan las cosas” trae consigo los momentos más chidos que puedes vivir. El dejar que sucedan las cosas (naturalidad) implica no interferir, forzar o controlar (premeditadamente o no) una situación.
Me parece, finalmente, que la cualidad que mejor define al hombre es la de ser libre.
El amor me parece más complicado que la libertad, puede ser tratado desde la razón, pero sólo se comprende si lo sientes. Ahora, ¿cómo sabes que sentiste amor? ¿De dónde obtienes los parámetros? Bueno, podría “biologizar” el tema y “objetivizarlo”, pero no es el propósito escribir una pseudo tesis con pretensiones de llegar a ser lo “verdadero”. Además el tema es muy vasto y no es mi intención sintetizarlo en una guía de uso fácil.
Bueno, coincido con el concepto que Fromm se maneja: “el hombre nace solo y tiene por naturaleza un sentimiento de “separatidad”. Las personas siempre quieren superar este sentimiento y lo han logrado a través de la historia de distintas formas (ritos, drogas, etc.). La única forma de lograrlo es amando completamente a alguien, es la forma más efectiva de sentir la plenitud y aumentar los momentos de felicidad”.
“Existen varios tipos de amor: de padres a hijos (el más puro), de pareja, a la humanidad y a sí mismo. Cualquier tipo de amor posee cuatro características esenciales: cuidado, cariño, confianza y respeto. Sin alguna de estas lo que se da no es amor”.
Por otro lado coincido con el concepto que Giddens denomina “Relaciones Puras”, para designar el tipo de vínculos que se dan en las democracias avanzadas: "la relación pura tiende a ser la forma predominante de unión humana, que se establece por lo que cada persona puede obtener (Nota mía. Yo interpreto "lo que cada persona pueda obtener" como momentos, no como posesiones materiales) y es continuada sólo mientras ambas partes piensen que produce satisfacción suficiente para que cada individuo permanezca en ella".
Me parece, para concluir, que el amar completa y desinteresadamente es la puerta más directa hacia la plenitud.
domingo, 26 de julio de 2009
Se me hizo fácil
Ella era sencilla, la conocí en un "baile" que se hizo en un terreno en la colonia Agrícola Oriental. Fui a ese lugar con un conocido que de hecho me desagradaba. Era un tipo sucio, cuando íbamos a comer garnachas con doña Maru, siempre se manchaba la camisa. Además era muy vulgar cuando llegábamos a hablar sobre chicas.
En fin, él me invitó a ese baile por que la organizadora era su hermana Guadalupe. La mayoría de la gente que estaba en el baile era parte de la asociación de tiangueros del centro que comandaba Bejarano. Era gente de armas tomar.
El equipo de sonido "galaxia" tocó una cumbia tras otra. Yo no sé bailar y por ello sólo observaba. Tengo novia, pero obviamente no la llevo a esos lugares; yo voy por un rollo de "diversión sin consecuencias". No tengo que poner en claro que ella no sabe que voy a esos lugares.
En el lugar vendían cervezas y para las diez de la noche yo ya estaba ebrio. Sentado en una mesa con el logotipo de coca cola vi a aquella jovencita. Llevaba un short de mezclilla pegado que dejaba ver sus piernas morenas torneadas. Para ser sincero eso fue lo que me atrajo.
Me acerqué y, apoyado por 6 cervezas, la saqué a bailar. Seguramente hice el ridículo. Después de dos canciones la invité a que nos sentáramos y sin ninguna advertencia la besé.
De pronto surgió de la multitud un vaquero fornido que de un solo golpe me deshizo.
En fin, él me invitó a ese baile por que la organizadora era su hermana Guadalupe. La mayoría de la gente que estaba en el baile era parte de la asociación de tiangueros del centro que comandaba Bejarano. Era gente de armas tomar.
El equipo de sonido "galaxia" tocó una cumbia tras otra. Yo no sé bailar y por ello sólo observaba. Tengo novia, pero obviamente no la llevo a esos lugares; yo voy por un rollo de "diversión sin consecuencias". No tengo que poner en claro que ella no sabe que voy a esos lugares.
En el lugar vendían cervezas y para las diez de la noche yo ya estaba ebrio. Sentado en una mesa con el logotipo de coca cola vi a aquella jovencita. Llevaba un short de mezclilla pegado que dejaba ver sus piernas morenas torneadas. Para ser sincero eso fue lo que me atrajo.
Me acerqué y, apoyado por 6 cervezas, la saqué a bailar. Seguramente hice el ridículo. Después de dos canciones la invité a que nos sentáramos y sin ninguna advertencia la besé.
De pronto surgió de la multitud un vaquero fornido que de un solo golpe me deshizo.
miércoles, 22 de julio de 2009
Recuerdos
La vi ahí parada frente a mí, viéndome con esa mirada de niña inocente que ella sabía que me encantaba. El misterio que envuelve a los amantes en los momentos previos siempre hace latir muy fuerte el corazón. Me senté en la cama y vi caer una a una las prendas. Nos acercamos, olí su pelo y su piel, nos unimos.
Muchas veces caminando por la calle pasa junto a mí una chica que porta la misma esencia y volteo a verla imaginando que puede ser ella. Nunca es.
Muchas veces caminando por la calle pasa junto a mí una chica que porta la misma esencia y volteo a verla imaginando que puede ser ella. Nunca es.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)