Salimos a perder el tiempo, fumamos cigarillos baratos, reímos. Sentí el calor que emanabas a través de tu suéter. Creo que era uno verde.
Mis pantalones se mojaron y sacaste unas tijeras de tu bolsa tejida. "Corta el pedazo mojado a tus pantalones", me dijiste entre risas y te hice caso.
Nos sentamos aquí, te digo, en este preciso lugar. Mirábamos los carros pasar y pensé en lo contento que me estaba sintiendo.
Y ahora nos encontramos, aquí, tú y yo, 2009, llenos de cicatrices.