"Bienvenidos a Querétaro, estado con historia y libertad" puede leerse en un letrero ubicado a unos treinta metros de las casetas de pago que dan acceso a la ciudad donde me encuentro la mayor parte del tiempo, por motivos académicos, pues no quise quedarme a estudiar en "La libertad" o alguna de las otras universidades locales salmantinas.
El concepto libertad parece estar en todos lados, ahora mismo escucho una canción cuyo título incluye dicha palabra, bueno, no en realidad, sólo quería dar énfasis a la importancia que este concepto aparenta tener.
Defino a la libertad (y supongo que es la concepción común del término) como la posibilidad de decisión, pensamiento y acción sin restricciones externas que la regulen, partiendo de esta definición llego a una breve conclusión:
La libertad no existe en la vida real hermanos, es una utopía (vaya con el hilo negro que acabo de descubrir).
Me explico respecto al párrafo anterior: Vivimos por y para los demás, todos nuestros actos, o al menos la gran mayoría de ellos, suceden fuertemente influenciados por la existencia de otros humanitos. Escribimos en un blog para que otros nos lean y comenten, lo hacemos además de modo en que nuestros textos generen cierto impacto en quienes creemos que nos leerán, buscamos su risa, empatía, admiración y hasta antipatía, y lo mismo sucede con nuestros vestuarios, peinados o la manera en que entonamos al hablar; si eres de León, por ejemplo, seguramente entonas las palabras de peculiar manera debido a que un grupo de gente a tu alrededor lo hacía así cuando apenas eras un niño (por los demás) y, si llegas a residir a la misma ciudad en calidad de foráneo, probablemente termines utilizando la misma entonación con el tiempo, imitando y buscando ser parte inconscientemente (para los demás).
Ahora, si consideramos a la libertad como la posibilidad de de decidir, actuar y pensar sin restricciones únicamente explícitas e impositivas yo concluyo:
La libertad está sobrevalorada man.
Somos animalitos caóticos, necesitamos cadenas para vivir en relativa armonía.
He visto a muchos punkys manifestándose pidiendo libertad, gritándola y exigiéndola. Lamentablemente tales sujetos muchas veces entienden por libertad la posibilidad de embriagarse en la via pública, envalentonarse y posteriormente pintarrajear los muros blancos de una casa nueva sin que un grupo de policias les propine una paliza y los encierre en una celda, basándonos en situaciones así, es afirmable que la represión de la libertad de los punkys para actuar como les venga en gana evita (bueno, modera) que ellos violen la libertad de quien acaba de pintar su hogar y desea conservarlo así durante algún tiempo, agradezcamos la represión a la libertad.
Hoy en día parece que la rebeldía (ir contra la norma) es el camino a seguir, tanto que se ha vuelto una cuestión de mayorías y consecuentemente ha perdido su esencia, respetemos las reglas y seamos entonces auténticamente rebeldes (contra las mayorías) y diferentes, al azar la libertad hermanos, necesitamos restricciones, gracias a ellas disminuimos la cantidad de choques por causa de individuos irrespetuosos que requieren de maquinitas que muestran cíclicamente verde, amarillo y rojo.